viernes, 9 de noviembre de 2012

Retazos de Ancia

Los brazos bajo el sol: signos lejanos
al cielo me alzan vivo
hacia el aire como rayos
ácida espuma desangrándome en tu silencio.

¡Basta! Termina, entonces, desolado
estremecimiento de una escalera, un silencio;
tu silencio inmortal enternecido así
repite, flagela furioso su chasquido.

Sombra pura, rosa en el espacio
volteada en hermosura,
luz de la muerte hiriendo estrellas,
hundida en mi carne donde se hace llanto.

La sombra del río antiguo se levanta
humo hermoso tallado
en la garganta, el cielo, cristal rosa
se quebranta incierto como el cauce muerto.

Llama furiosa, piedra encendida en carne viva
y yo de pie, brazos abiertos contra el viento,
contra tu cielo la tierra con un abismo se acabó,
gritando sangre y huesos en cal hirviente.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Escena costumbrista.


Dos amigos se encuentran casualmente en una gran calle de una ciudad. Hacía mucho tiempo que no se veían. Deciden tomar un café. Después de algunos minutos de charla, uno confiesa al otro:
-He mirado la Muerte a los ojos.
-Qué has visto? El cielo? El infierno?
-Nada de eso. He visto un unicornio. Y estaba cabreado contigo.
Ninguno se rió. Pagaron su cuenta por separado y siguieron con sus caminos como si no se hubieran cruzado.

jueves, 18 de octubre de 2012

5 besos

I
El primero fue en la frente.
Allí se quedó, marcada a fuego, la sensación de pérdida. Fue un beso de despedida. Y sólo había acabado de nacer.
II
El segundo fue en la mejilla.
Dejó abandonada la sensación húmeda e inolvidable de una amistad sincera. Dos niños que habían acabado de conocerse.
III
El tercero fue en el cuello.
Ante la sensación de impotencia, creyó por primera vez en los vampiros. Una chica cruel que destrozó su corazón.
IV
El cuarto fue, otra vez, en la frente.
La refrescante sensación de ser querido barrió, por unos segundos, el dolor que le había dejado la cicatriz de aquel primer beso.
V
El quinto...
Bueno, en realidad no hubo un quinto beso. Cuando aquellos labios se acercaron a los suyos, su cerebro explotó con el impacto de una bala perdida.

lunes, 23 de julio de 2012

Ciranda I - Secreto de la Vida

El secreto de la vida es el susurro del césped en tus pies descalzos. El arrullo flojo de las palomas, escondidas en sus propios cuellos. Me arrepiento de no haberlo hecho antes; pero, es demasiado tarde para remediarlo. Además, me duele el cuello terriblemente. No me suena que me hubiera dolido tanto antes. Para ser sincero, ni siquiera me suena que existiese tanto arrepentimiento. Ni siquiera cuando el invierno de Praga era aliado de la URSS o cuando el hormigón y el acero devoraron todos los huesos de la tierra.
Te voy a decir que busques lo que buscas en este último rayo de sol de verano o en el estallido menudo de las burbujas de un refresco. Cierra los ojos y lo entenderás. Ponte de cara al viento y grita y deja que tu grito se convierta en una risa histérica. Tírate al suelo de tanto reírte y sal corriendo a por un helado. El secreto de la vida está en tus pies descalzos, en el césped y en las palomas.

viernes, 18 de mayo de 2012

El cabaret y el mosquito.


Veo una pantalla de ordenador. Su luz azulada ilumina primero mi mano, después mi torso y por último mi rostro. Hay luz suficiente para ello, pero no tanta como para alumbrar la habitación. La habitación no existe.
Todo es un enmarañado de oscuridad. Se respira el cansancio en el aire y un ligero pero insistente batir de alas rompe el silencio. En la calma nocturna el pequeño mosquito se cree un avión; aunque, quizás sea más cierto afirmar que nosotros creemos que el pequeño mosquito se cree un avión, cuando en realidad él piensa ser el conde Drácula, una bailarina de cabaret clandestino en la alemania nazi o un duelista sobre los puentes de Venecia.
Desde pequeño me he acostumbrado a escribir a oscuras. No puedo dormir, pero vengo a mi cama, a modo de refugio contra el mundo exterior. Digo tener sueño, digo querer dormir y no miento; tengo sueño y quiero dormir. Pero eso no es suficiente. Pero lo digo de todas formas y entro en mi habitación. No tengo ganas de gente y cierro la puerta, me recuesto y apago las luces. Entonces todo deja de existir. Quedamos el ordenador, su luz azul, la oscuridad hambrienta de mundo y yo. La soledad es abrumadora hasta que el batir de alas me recuerda que el pequeño mosquito sueña, sin saberlo, con su última danza: cuando termina, se merece un aplauso.

lunes, 23 de abril de 2012

Poesía Requeniana

Esto es un pequeño poema hecho con la ayuda de tres compañeros de clase. Son oraciones sacadas de un libro que teníamos que leer para la asignatura de Análisis del Texto Audiovisual. Mis amigos seleccionaron y yo las reestructuré. Se ha respetado, en su mayor parte, la unidad de las oraciones.

Poesía Requeniana.

Ser capaz
de luchar contra el dragón
de afrontar la violencia que aguarda
en la experiencia sexual.
Lo que ella oye no es
lo que nosotros hemos oído.
La mala nueva de la caída del falo.
A la vez,
nosotros no oímos todavía
lo que ella ya oye:
fragor sonoro de la violencia
con la que sus padres se abrazan.
Mas siendo esto cierto, no lo es menos su contrario.
El infinito se abre
ante ella como el ámbito
donde todo se tambalea
focalizado por el horizonte de la muerte.
Como vemos en sus ojos
la memoria
de aquellos pezones resecos,
la experiencia extrema del cuerpo
de la mujer
en su más acentuada metamorfosis.
Ese inesperado esplendor
en el rostro de la mujer
cuerpo abierto, sexualmente
siniestro: una inmensa
y obscena hendidura
todo él castración
en suma
donde reside el órgano de la palabra.

Trazos, trozos, cosas inútiles.

I
Picores de pierna, las luces apagadas. Fuera hace frío, pero no puedes dormir sin viento. Sarna buena, rascar hasta sangrar. Escribir sin tino ni aliento, alumbrado azul de pantalla de ordenador. Decir por decir, hablar por hablar. Clavar las uñas y tirar. Escarbar la carne como si fuera tierra. Picores de pierna.
II
Silly rhymes for Tattle-Fairies:
There are rocks and there are clashes. Poke my heart and tear it apart, grab my eyes and cover them with ashes. Bring me light from the skies, let us dance on our disguise. Let me fly among the trees, sing a song that only a child can hear. Hold me tight and set me free, my brothers and sisters await for me.

Hasta las tantas


Paso de quedarme hasta las tantas. Si no duermo, no duermo: desvarío. Y no queréis verme desvariar. O quizás sí. Me dijeron que fue un espectáculo ver como enloquecía a la gente con oleadas de arco-iris y purpurina. Pero debo aprovechar y dormir, siempre que pueda. Hay noches de insomnio y cosas chungas.
Quieres negarlo pero debes asumirlo: te da miedo la oscuridad.
No sé si me entenderás, yo me entiendo y es todo lo que importa. Sólo quiero que me escuches. Lo que quiero decir es que tengo miedo a permanecer despierto. No me gusta el mundo, ni la gente, por mí os ibais todos al infierno y yo encabezando la marcha.
Dicho lo dicho, me voy a dormir. En serio y de verdad, paso de quedarme hasta las tantas. No tengo sueño, ni me falta cansancio. Mi último insomnio fue de cinco horas en una semana. Al final morí o, no estoy muy seguro, puede que haya matado. Seguramente hubo una explosión y mi cerebro no volvió a ser como antes. No digo que sea malo. Tampoco bueno. Sólo que tengo sueño, no me hagas caso, paso de quedarme hasta las tantas.

domingo, 26 de febrero de 2012

Historia para dormir

El suelo del Paraíso está hecho de nubes, por eso sólo los de corazón puro pueden quedarse en el cielo: si tu alma pesa demasiado, las nubes no te sostienen. Los pecados hacen pesar al alma, da igual si son de obra, palabra o pensamiento. Hay pensamientos que ofenden a Jesús y hacen que la Virgen y los Santos lloren lágrimas de sangre.
Nacemos ya en pecado, tal es la naturaleza humana; pero el Buen Dios, Nuestro Señor, piadoso con los niños, les da una oportunidad de limpiarse de la suciedad de sus padres con el santísimo sacramento del Bautismo. Pero después, no hay agua bendita que valga, y los pecados deben ser lavados con sangre y fuego.
Pero el Buen Pastor, en su infinito amor hacia sus hijos predilectos, los únicos creados a su imagen y semejanza, deseoso de no hacernos sufrir en la otra vida por las faltas cometidas sin consciencia, nos envía al nacer un angelito guardián que nos previene contra las faltas al Señor y nos acompaña toda la vida.
Es nuestro mejor amigo, pues respeta el dictado de Dios y nos aconseja con su sabiduría. Cuando no consigue evitar que pequemos, llora sobre nosotros lágrimas de sal y fuego que no nos deja dormir, y la única forma de calmar su dolor es mediante la confesión y los actos de constricción. Por eso debes confesarte siempre, porque no querrás que tu mejor amigo sufra, ¿verdad? Porque aunque creas que no cometes ninguna falta, la naturaleza humana es perversa y dada a pecar.
Cuando morimos, los demonios, hijos de Satán, vienen a por nuestra alma, para arrastrarla al Infierno, pero nuestro angelito nos abraza fuerte y con sus alitas nos lleva al Paraíso. Si nuestras alma pesa demasiado, vuela muy lento y los demonios llegan y pronto nos llevan delante de su amo y señor, Lúcifer, mientras que a nuestro angelito lo devoran delante de nosotros y nos obligan a comer con ellos.
Si no, él nos lleva al Cielo, delante de los Santos y los Arcángeles y nos posa en las nubes. Si nuestras almas son puras, allí quedamos y hay gran regocijo entre todos; pero, si se nos olvidó expiar algún pecado, caemos por entre las nubes y los hijos del Demonio nos pillan al vuelo y nos llevan al Infierno, mientras arriba, los Santos y Arcángeles arrancan pluma a pluma las alas de nuestro ángel guardián y luego la piel de su cara y luego los dientes de su boca y luego las uñas de sus manos y todo eso lo hacen mientras no dejan de llorar y gritar y lo transforman en un diablo y lo lanzan al Infierno para que nos torture hasta el día del Juicio Final.

Un regreso y algunas palabras.

Antes de volver con los cuentos, relatos, ficciones; algunas palabras sobre mi vida real:
- Siento haber tardado tanto en volver a escribir.
- A veces es bueno el mirar en viejos cuadernos. Sobretodo si eres una persona tan poco organizada como yo. Encuentras cosas interesantes:
- el momento en el que una amistad empieza a fortalecerse;
- el tesoro que conservas de alguien que creíste amigo tuyo: una hoja seca que te regaló, sentados en un césped de otoño;
- el corazón ligero de tus años inocentes, aunque casi siempre lo acompaña una tristeza cálida que te inunda el corazón y el estómago; y,
- las ganas de escribir.
Don't Kill the Chicken vuelve para dejaros con "El ojo en blanco".