lunes, 23 de abril de 2012

Poesía Requeniana

Esto es un pequeño poema hecho con la ayuda de tres compañeros de clase. Son oraciones sacadas de un libro que teníamos que leer para la asignatura de Análisis del Texto Audiovisual. Mis amigos seleccionaron y yo las reestructuré. Se ha respetado, en su mayor parte, la unidad de las oraciones.

Poesía Requeniana.

Ser capaz
de luchar contra el dragón
de afrontar la violencia que aguarda
en la experiencia sexual.
Lo que ella oye no es
lo que nosotros hemos oído.
La mala nueva de la caída del falo.
A la vez,
nosotros no oímos todavía
lo que ella ya oye:
fragor sonoro de la violencia
con la que sus padres se abrazan.
Mas siendo esto cierto, no lo es menos su contrario.
El infinito se abre
ante ella como el ámbito
donde todo se tambalea
focalizado por el horizonte de la muerte.
Como vemos en sus ojos
la memoria
de aquellos pezones resecos,
la experiencia extrema del cuerpo
de la mujer
en su más acentuada metamorfosis.
Ese inesperado esplendor
en el rostro de la mujer
cuerpo abierto, sexualmente
siniestro: una inmensa
y obscena hendidura
todo él castración
en suma
donde reside el órgano de la palabra.

Trazos, trozos, cosas inútiles.

I
Picores de pierna, las luces apagadas. Fuera hace frío, pero no puedes dormir sin viento. Sarna buena, rascar hasta sangrar. Escribir sin tino ni aliento, alumbrado azul de pantalla de ordenador. Decir por decir, hablar por hablar. Clavar las uñas y tirar. Escarbar la carne como si fuera tierra. Picores de pierna.
II
Silly rhymes for Tattle-Fairies:
There are rocks and there are clashes. Poke my heart and tear it apart, grab my eyes and cover them with ashes. Bring me light from the skies, let us dance on our disguise. Let me fly among the trees, sing a song that only a child can hear. Hold me tight and set me free, my brothers and sisters await for me.

Hasta las tantas


Paso de quedarme hasta las tantas. Si no duermo, no duermo: desvarío. Y no queréis verme desvariar. O quizás sí. Me dijeron que fue un espectáculo ver como enloquecía a la gente con oleadas de arco-iris y purpurina. Pero debo aprovechar y dormir, siempre que pueda. Hay noches de insomnio y cosas chungas.
Quieres negarlo pero debes asumirlo: te da miedo la oscuridad.
No sé si me entenderás, yo me entiendo y es todo lo que importa. Sólo quiero que me escuches. Lo que quiero decir es que tengo miedo a permanecer despierto. No me gusta el mundo, ni la gente, por mí os ibais todos al infierno y yo encabezando la marcha.
Dicho lo dicho, me voy a dormir. En serio y de verdad, paso de quedarme hasta las tantas. No tengo sueño, ni me falta cansancio. Mi último insomnio fue de cinco horas en una semana. Al final morí o, no estoy muy seguro, puede que haya matado. Seguramente hubo una explosión y mi cerebro no volvió a ser como antes. No digo que sea malo. Tampoco bueno. Sólo que tengo sueño, no me hagas caso, paso de quedarme hasta las tantas.