jueves, 18 de octubre de 2012

5 besos

I
El primero fue en la frente.
Allí se quedó, marcada a fuego, la sensación de pérdida. Fue un beso de despedida. Y sólo había acabado de nacer.
II
El segundo fue en la mejilla.
Dejó abandonada la sensación húmeda e inolvidable de una amistad sincera. Dos niños que habían acabado de conocerse.
III
El tercero fue en el cuello.
Ante la sensación de impotencia, creyó por primera vez en los vampiros. Una chica cruel que destrozó su corazón.
IV
El cuarto fue, otra vez, en la frente.
La refrescante sensación de ser querido barrió, por unos segundos, el dolor que le había dejado la cicatriz de aquel primer beso.
V
El quinto...
Bueno, en realidad no hubo un quinto beso. Cuando aquellos labios se acercaron a los suyos, su cerebro explotó con el impacto de una bala perdida.