viernes, 23 de octubre de 2015

Boughs

when you came I was dried
you set my soul ablaze
now you left my cinders grew cold
and the wind blew my ashes
away

miércoles, 18 de febrero de 2015

44 Bestias asesinadas: III

No noto la realidad.
Miedo de hundirme y caer en la espiral del miedo de hundirme en la espiral del miedo de hundirme en la espiral del miedo de hundirme en la espiral de tristeza y lágrimas y las ganas de gritar que crecen en espiral hacia el cielo lejano que rueda en ciclos infinitos a escalas infinitas constelaciones girando en el cielo lejano quebrado como estrellas quebradas como la luz quebrada como el silencio quebrado como el sonido de quebrarse un corazón quebrado por el miedo y la tristeza y el silencio hundiendo garras cada vez más hondo cada vez más hondo cada vez más hondo girando cada vez más hondo en una espiral que sube o que baja que hunde o arranca mis lágrimas que hunde o arranca mi silencio lleno de otros silencios de otras distancias de cada recuerdo y toda inocencia toda mirada inocente que se apaga como una estrella gira en el infinito como una estrella se pierde en el vacío como una estrella se apaga en el vacío.

lunes, 9 de febrero de 2015

Cuatro retratos de Isabela y un epílogo

I

Isabela mira hacia el cielo nocturno y ve una estrella apagarse. Se da cuenta de lo estúpida que es al enamorarse de sombras y esperar respuestas en la brisa.
(Isabela está triste)

II

Todo el murmullo de las olas se calla en un estallido de silencio, que pronto muere ahogado por el flujo de sangre que acude a ruborizarla.
(Isabela está enfadada)

III

El viento se levanta y un huracán ruge en la distancia. Las nubes ocultan las estrellas mientras cabalgan hacia el horizonte. Ella se da la vuelta y de espaldas al mar observa la ciudad brotar de las entrañas de la tierra.
(Isabela sonríe)

IV

Asfalto, acero, granito; cristales altísimos, mucho ruido y más silencios. El cielo encapotado no descubre ninguna estrella, pero revela muchas miserias.
(Isabela desaparece)

{...}

La noche engulle la ciudad. El cielo se desata. Ninguna estrella vuelve a brillar.

domingo, 25 de enero de 2015

Melodía batida


Sueño subtitulado, Dolby™ digital, remasterizado.
En el más flamante Technicolor. En el más sincero blanco y negro.
En una plaza cualquiera, sentado en un banco, mi vida
es ver amores pasando en la pantalla de pano, del fondo del plano
del dios de los amores o de Santo Antonio.
En las incertidumbres de la estrada, escupitajo gitano
en el ojo de un Yo imaginado:
tu corazón, querido, es complicado -
aquello que ni empieza y ya termina en desvarío:
tus amores, cariño, son imposibles -
antes canta el pez del río, que otro en ti eche raíces.
En la no-melodía de un corazón roto
se toca el contrapunto de las risas en el camino.
Mi poesía es el silencio de las cosas mínimas,
mi suspiro, lleno de otoños, en octubres diversos
se versifica:
"no sé de dónde viene tanta tristeza,
no sé si mi silencio tiene un fin;
no sé de dónde viene tanta certeza
de que todo que era bueno llegó a un fin"
Cuando el sol se esconde más allá de donde alcanza el mar,
cuando mi alma se eleva por la relva alta,
cuando mi voz corre por los prados bajos,
soplando en los peñascos altos, en la hierba alta,
en las olas altas. Mi marea, la melancolía
en la batida de aquel viejo country,
de aquel viejo blues, de aquel viejo fado-
la misma triste nota, triste, triste pena
que viene, que se alastra, desde que el tiempo es tiempo,
que se arrastra desde que el viento es viento y viene
lleno de otoños en las incertidumbres de la estrada, soplando amores
de los peñascos altos de más allá de donde alcanza el mar.